Al igual que Marisa, yo también entré siendo un niño… y me sigo sintiendo así cuando trabajo contigo, tanto por lo mucho que me enseñas como por la sensación de protección que proporcionas.
Es por ello que a veces he sentido que nuestra relación ha sido más filial que profesional pues sabes que te considero como una madre para mí.
Al igual que los demás, te doy gracias por haberme ayudado a crecer como maestro y como persona.
Tu niño Jaci
No hay comentarios:
Publicar un comentario